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Conducir con agua dificulta la conducción, pues la visibilidad empeora y el asfalto pierde adherencia, entre otras cuestiones. Esto hace que se incremente la probabilidad de accidentes en la carretera, y así lo marca la Dirección General de Tráfico (DGT), señalando que en días con lluvia los siniestros aumentan en un 70 %. Teniendo en cuenta que hay meses muy lluviosos en algunas zonas de España, como es abril, en este artículo queremos contarte cómo mejorar tu seguridad al volante ante estas condiciones, qué hacer para evitar el aquaplaning y cómo actuar en caso de desbordamientos.
Claves para una conducción segura bajo la lluvia
Además de reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad, es fundamental aplicar otras medidas de prevención para tener una conducción segura en la carretera cuando llueve. Aquí exponemos algunas recomendaciones cruciales para reforzar la estabilidad y el control del vehículo.
Reduce la velocidad y evita frenazos bruscos
Cuando hay agua en la calzada, la adherencia de los neumáticos es menor, y esto hace que aumente la distancia de frenado. Por eso, cuando llueve en la carretera, deberás reducir la velocidad para controlar en todo momento tu vehículo y poder reaccionar a tiempo ante imprevistos, como caravanas espontáneas.
Por otra parte, te recomendamos frenar de manera progresiva, pues si lo haces de forma brusca, el coche podría derrapar. Además, es importante que, en la medida de lo posible, utilices el freno motor para reducir la velocidad de forma controlada y minimizar el riesgo de deslizamientos inesperados. Esto consiste en ir bajando las marchas de modo gradual, desde quinta velocidad hasta llegar a segunda marcha, pisando poco o nada el pedal del freno.
Aumenta la distancia de seguridad
Cuando la carretera está mojada, el tiempo de reacción y la distancia necesaria para detener el vehículo aumentan. De ahí que sea aconsejable ampliar al doble la distancia de seguridad habitual para evitar colisiones. Así, podrás frenar suavemente cuando sea necesario y evitar los frenazos abruptos que pueden comprometer la estabilidad.
Revisa el estado de los neumáticos
Queda claro que en días lluviosos las ruedas se adhieren a la carretera peor que cuando el asfalto está seco; sin embargo, si, además, tienes los neumáticos desgastados o con baja presión, se incrementa el riesgo de perder más adherencia todavía. Por eso, otro factor para tener seguridad vial con lluvia es comprobar que el dibujo de tus ruedas tenga al menos 3 mm de profundidad y que la presión sea la indicada por el fabricante.
Si vives en una zona donde llueve mucho, debes saber que existen neumáticos diseñados específicamente para climas húmedos. Estos se caracterizan por tener un mejor drenaje del agua y agarre en superficies mojadas.
Usa correctamente las luces
En días de lluvia es imprescindible que pongas las luces de cruce para mejorar la visibilidad. Si, además, las precipitaciones son intensas y no se puede ver lo que hay a menos de 50 metros, te recomendamos usar también las luces antiniebla traseras. En casos donde no se ve absolutamente nada por condiciones extremas, también es recomendable encender las luces de emergencia para alertar a los vehículos cercanos.
Ten en cuenta que, en todos los casos, debes evitar el uso de las luces largas porque pueden reflejarse en el agua y hacer que otros conductores tengan menor visibilidad.
Evita maniobras bruscas
No te pongas nervioso y evita acelerar, frenar o girar bruscamente, pues puede hacer que el coche pierda agarre a la carretera. El objetivo es conducir de forma suave y progresiva, evitando los cambios de dirección o velocidad repentinos. Cuando tengas que pasar por curvas o rotondas, acuérdate de reducir la velocidad con anticipación y mantener un giro controlado sin movimientos bruscos del volante.
Mantén el parabrisas despejado
Todos los conductores hemos pasado por ver cómo se empañan los cristales del vehículo en días de lluvia. Para evitarlo, la mejor opción es utilizar la ventilación del coche para que enfoque hacia el parabrisas y se desempañe.
Revisa cada cierto tiempo el estado de las escobillas del limpiaparabrisas para garantizar que funcionan perfectamente y cumplirán su función cuando sea necesario. Del mismo modo, te recomendamos que revises el nivel del líquido limpiaparabrisas y utilices un producto antivaho en los cristales interiores para mejorar la visibilidad.
Evita circular por zonas con acumulación de agua
Intenta evitar los charcos grandes, ya que si los neumáticos no son capaces de drenar el agua correctamente, podrías perder el control del vehículo.
Si no puedes evitar atravesar por una zona con agua acumulada, una vez más te decimos que debes reducir la velocidad antes de pasar por ella y mantener una conducción suave, sin hacer cambios bruscos de dirección y sin acelerar de forma repentina.
Presta atención a las marcas viales y el estado de la calzada
Las líneas blancas, los pasos de peatones y otras marcas viales hechas con pintura pueden volverse resbaladizas cuando están mojadas. Evita frenar sobre estas superficies y mantén un control firme del volante.
Conducir con agua: cómo evitar el aquaplaning
El aquaplaning es uno de los mayores peligros de conducir con agua. Se produce cuando el coche pierde contacto con el asfalto, deja de responder al control del volante y empieza a deslizarse sin control sobre una capa de agua. Es decir, puedes sentir que el coche ‘flota’. Puede suceder por exceso de velocidad, por llevar las ruedas desgastadas, porque haya demasiada cantidad de agua en la superficie o, incluso, porque la carretera presente problemas de drenaje de agua.
¿Cómo evitarlo? Aunque muchos consejos son los mismos que se usan para una conducción segura con lluvia, te ponemos los imprescindibles y los relacionados directamente con evitar el aquaplaning. Sigue estas recomendaciones:
- Baja la velocidad: cuanto más rápido vayas, más difícil será que los neumáticos evacúen el agua. ¡Recuerda conducir a una velocidad moderada con lluvia para evitar problemas!
- Mantén los neumáticos en buen estado: cuanto más desgastadas tengas las ruedas, más posibilidades habrá de hacer aquaplaning. Siempre debes llevar los neumáticos con la presión correcta y con el dibujo visible para que drene el agua, pero, sobre todo, si vas a conducir en días con lluvia.
- Evita los charcos grandes: si ves alguno en la carretera, intenta esquivarlo. Piensa que es difícil saber qué profundidad podría tener ni cómo afectaría al control de tu vehículo.
¿Qué hacer si ocurre?
Si notas que tu coche comienza a deslizarse, es señal de que has hecho aquaplaning. Según la DGT, una reacción brusca en esas situaciones puede provocar la pérdida total de control del coche y derivar en un accidente grave. Algunos coches actuales incluyen tecnologías de asistencia para prevenir este problema. Entre ellas se encuentran el Sistema de Control de Estabilidad Electrónico (ESC) y el Sistema Antibloqueo de Frenos (ABS).
Tengas o no estos sistemas, lo primero que debes hacer si haces aquaplaning es mantener la calma. A continuación, deberás seguir estas pautas:
- No frenes de golpe porque podrías hacer que las ruedas se bloquearan y agravar la pérdida de control.
- Suelta el acelerador suavemente. Al hacer esto, reducirás la velocidad de forma gradual y, por tanto, permitirás que los neumáticos recuperen la adherencia con la calzada. De hecho, tienes que evitar los cambios de marcha y mantener la actual para que el coche reduzca la velocidad de forma natural.
- Sujeta el volante firme y mantenlo recto. Evita hacer movimientos bruscos, ya que el vehículo podría girar inesperadamente al recuperar tracción y contacto con la carretera.
Máxima precaución en zonas con riesgo de desbordamientos
Las lluvias intensas pueden provocar desbordamientos y anegar carreteras en cuestión de minutos. De hecho, según datos de Protección Civil, una corriente de agua de 30 cm puede arrastrar un coche pequeño, y con 60 cm cualquier vehículo puede ser desplazado sin control.
Si te encuentras en una zona con riesgo de inundaciones, debes tener en cuenta estos consejos:
- Evita circular por áreas inundadas : aunque parezca que el nivel del agua no es alto, el riesgo de quedar atrapado o de que el coche sea arrastrado es alto.
- Consulta el estado de las carreteras: antes de salir, revisa los avisos meteorológicos y el estado del tráfico.
- No atravieses túneles o pasos subterráneos: son puntos donde el agua se acumula rápidamente y pueden convertirse en trampas mortales.
- Busca rutas alternativas por zonas elevadas: si hay peligro de desbordamientos, apuesta por carreteras más altas donde el riesgo de inundación sea menor.
- Si el agua empieza a entrar en el coche, sal lo antes posible: si la corriente es fuerte, abandona el vehículo y busca un lugar seguro a pie.
En conclusión, conducir con agua en la carretera requiere de mucha más atención para garantizar la seguridad. Esperamos que las recomendaciones de este artículo te sirvan para saber cómo actuar con lluvia en la carretera. En Clicars, nos preocupamos por tu seguridad y queremos que disfrutes del camino sin riesgos. Descubre nuestra selección de coches reacondicionados, con todas las garantías para que conduzcas con confianza. ¡Entra en Clicars.com y encuentra el coche perfecto para ti!