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¿Qué coche va contigo? El arte de elegir el compañero ideal en la carretera es como buscar pareja: necesitas conocer tus hábitos, tus prioridades y tu presupuesto. No es lo mismo un romántico paseo por la ciudad que largas travesías por las autopistas; cada tipo de vehículo tiene su encanto y sus inconvenientes. En este artículo te ayudaremos a descifrar el enigma de qué coche te conviene más: gasolina, diésel, híbrido o eléctrico.

Los primeros, los motores de gasolina, son los reyes de la versatilidad: ágiles, ideales para recorridos cortos y con menos ruido mecánico. Sin embargo, si tu idea de diversión incluye un viaje semanal a otra ciudad, el diésel puede ser tu fiel escudero. Eso sí, no te enamores a primera vista: para que el diésel compense, necesitas recorrer, al menos, 20.000 kilómetros anuales; de lo contrario, el gasto inicial y el precio del combustible no saldrán a cuenta.

Por otro lado, los híbridos parecen que convierten el sueño en realidad: consumen menos en ciudad gracias al motor eléctrico, pero pueden ser un poco tímidos cuando toca pisar el acelerador en carretera. ¿Y qué hay de los eléctricos puros? Son perfectos si cuentas con un cargador en casa, amas el silencio absoluto y no planeas cruzar medio país sin recargar. Pero ojo, aún están sujetos a una red de cargadores mermada y la paciencia que esto implica.

¿Listo para descubrir las ventajas y desventajas de cada opción? Acompáñanos en esta guía mientras desglosamos los números y las emociones para que encuentres a tu compañero ideal sobre ruedas.

Coches de gasolina: ventajas y desventajas

Los coches de gasolina son ese amigo simpático que siempre está listo para una aventura, aunque no necesariamente para las más largas o económicas. ¿Qué tienen de especial? Para empezar, su precio de partida suele ser más bajo que el de sus homólogos diésel, lo que los convierte en una opción atractiva para quienes buscan ahorrar al comprar. Además, suelen ser más silenciosos, especialmente los más modernos, lo que garantiza una conducción más agradable en entornos urbanos.

Si además tus trayectos son cortos y mayormente en ciudad, los coches de gasolina brillan. Requieren menos mantenimiento en este tipo de uso, ya que no tienen filtros específicos como los de partículas en los diésel (a excepción de los más actuales), que suelen atascarse en recorridos urbanos. También son menos problemáticos con las normativas de emisiones, al no emitir tantas partículas contaminantes ni óxidos de nitrógeno como los diésel, lo que significa que tienen menos restricciones para circular en ciertas ciudades.

¿Y las desventajas? Bueno, aunque su rendimiento es eficiente a baja velocidad, los motores de gasolina suelen tener un consumo más elevado que los diésel en trayectos largos, lo que se traduce en facturas de combustible más abultadas. Además, el precio de la gasolina suele ser más alto que el del diésel (hasta que se equilibre), un punto negativo si eres amante de los largos viajes. Tampoco son tan eficientes como otras opciones al buscar maximizar cada gota de combustible, algo que un conductor de largas distancias notará en el bolsillo.

Por lo tanto, los coches con motor de gasolina son una opción cómoda y práctica para el día a día, especialmente si tu prioridad no es recorrer cientos de kilómetros de una sola vez ni entrar en batallas constantes con el precio del combustible. Es el coche del «aquí y ahora», ideal para los que disfrutan de la flexibilidad sin complicarse demasiado. Aquí puedes encontrar una gran variedad de coches gasolina de segunda mano.

Coches diésel: ventajas, desventajas

Los coches diésel son los reyes indiscutibles de las largas distancias y los pesos pesados. Su consumo de combustible más bajo, especialmente en carretera, hace que cada litro rinda como un campeón, ideal para quienes pasan más tiempo en la autovía y autopista que en el sofá. Además, su par motor muy superior les da ese empuje extra que resulta perfecto para adelantar en carretera o remolcar un tráiler sin despeinarse.

Sin embargo, no todo son aplausos para los diésel. Su precio inicial es más elevado que el de los modelos de gasolina, por lo que amortizarlos requiere rodar bastante: en promedio, necesitas recorrer cerca de 20.000 kilómetros al año para que el ahorro en combustible sea compensable con el gasto inicial. Y por si fuera poco, su impacto medioambiental no pasa desapercibido. Las emisiones de partículas y óxidos de nitrógeno (NOx) no solo son malas para el planeta, sino que también los hacen blanco de las restricciones en zonas urbanas, donde a menudo están vetados o pagan más por circular.

En pocas palabras, los coches con mecánicas diésel son ideales para los kilómetros sin fin y para quienes necesitan fuerza bruta bajo el capó. Pero si no planeas exprimir su potencial o vives en una ciudad con normativas estrictas, quizás quieras pensártelo dos veces antes de lanzarte a por uno. Además, ya no hay tantos fabricantes que los ofrezcan entre sus filas, especialmente en los modelos de orientación más urbanita. 

Para que te convenzas, mira nuestra gama de coches diésel de segunda mano.

Coches híbridos: ventajas y desventajas

Los coches híbridos son el equivalente a los amigos multitarea que siempre tienen un plan B. Combinan un motor de combustión con uno eléctrico, lo que los hace ideales para un uso mixto: brillan en ciudad, donde el motor eléctrico reduce el consumo y las emisiones, pero también responden con solvencia en carretera. Si te mueves mucho entre el asfalto urbano y las autopistas, un híbrido puede ser tu compañero perfecto.

En el tráfico urbano, estos coches obran su magia. Gracias al propulsor eléctrico, reducen el consumo de combustible y el gasto en gasolina (o diésel) se mantiene bajo control. Además, en muchas urbes, gozan de incentivos fiscales y tienen acceso a zonas de bajas emisiones, lo que significa que podrás moverte sin preocupaciones incluso en entornos con normativas estrictas. Esa ansiada etiqueta ECO o CERO de la Dirección General de Tráfico (DGT) es algo que les corresponde por ley a todos estos tipos de vehículos.

Pero no todo es color verde. Los híbridos tienen un precio inicial más alto que los modelos tradicionales, lo que puede ser un freno para algunos presupuestos. Además, la complejidad mecánica de su doble sistema puede traducirse en costes de mantenimiento más elevados si algo falla. Y si optas por un híbrido enchufable (PHEV), necesitarás acceso a una toma de carga para aprovechar al máximo el motor eléctrico, lo que no siempre es tan sencillo. Hay que invertir un poco más al comienzo, pero dan eficiencia y versatilidad.

Coches eléctricos: ventajas y desventajas

Los coches eléctricos son el vecino eco-friendly del barrio: son silenciosos, limpios y siempre preocupados por el planeta. Su mayor atractivo es que producen cero emisiones locales, lo que significa que no contaminan mientras los conduces, y tienen un impacto ambiental mucho menor que los motores de combustión (porque la electricidad no siempre proviene de fuentes renovables). Además, el ahorro en combustible es notable: adiós a las visitas a la gasolinera, y hola a tarifas eléctricas que, aunque varían, suelen ser más económicas.

¿Más ventajas? Requieren de menos piezas móviles que un motor de combustión, lo que se traduce en un mantenimiento más barato y menos visitas al taller. Y en muchas ciudades, los eléctricos disfrutan de incentivos fiscales, exenciones de impuestos, acceso libre a zonas de bajas emisiones e incluso aparcamientos gratuitos en algunas áreas. Es como tener una membresía VIP en el club de la movilidad urbana.

Sin embargo, no todo es perfecto. Su precio de compra inicial sigue siendo más alto que el de un coche de gasolina o diésel, aunque los costes a largo plazo puedan compensar. Luego está el tema del enchufe: dependen de puntos de carga, y aunque la red está creciendo, a día de hoy es un quebradero de cabeza encontrar uno disponible, sobre todo en viajes largos. Además, los tiempos de recarga son considerablemente mayores que los minutos necesarios para llenar un depósito de combustible. Y aunque las autonomías han mejorado, siguen siendo limitadas en comparación con los coches tradicionales.

Recuerda que si te decides por un coche eléctrico deberás instalar un punto de carga para tu coche. ¡Encuentra tu coche eléctrico de segunda mano!coches eléctricos

 

Coches híbridos: ventajas y desventajas

Estos coches híbridos tratan de combinar lo mejor de ambos mundos para ofrecer un vehículo más respetuoso con el medio ambiente, que sea de bajo consumo, y versátil, es decir, con el que hacer trayectos largos.

El precio de venta de estos coches también es más alto que el de uno tradicional. Y como te podrás imaginar, al tener dos motores, las averías suelen ser más caras, ya que son dos motores los que podrían dar problemas.

Aquí diferenciamos los híbridos enchufables de los híbridos no enchufables. Los híbridos enchufables dan más protagonismo al motor eléctrico, tendrán más duración y potencia, en ciudad serán capaces de funcionar prácticamente con energía solamente eléctrica. En cambio, los híbridos no enchufables recargan energía únicamente de la fuerza obtenida en los frenados, y es raro conseguir hacer un trayecto 100% eléctrico aunque sea una distancia corta. Aquí dependerá de cada coche en concreto y de sus especificaciones, por eso será muy importante informarse bien previamente.

Este tipo de coche puede ser una opción muy interesante, ya que actualmente no tiene restricciones a las grandes ciudades, y el impacto en su consumo es más que notable.

Si quieres lo bueno de ambos mundos échale un vistazo a los coches híbridos de segunda mano.

¿Qué tipo de coche comprar según tus kilómetros anuales?

Como ya habrás podido deducir, elegir el coche perfecto no es una cuestión de azar, sino de kilómetros. Si recorres menos de 10.000 km al año, un coche de gasolina es tu mejor amigo: económico y eficiente para trayectos cortos. ¿Quieres algo más moderno? Un híbrido también encaja, con su motor eléctrico ahorrando combustible en ciudad.

Pero si haces entre 10.000 y 20.000 km anuales, el dilema está entre un híbrido y un diésel, dependiendo de dónde y cómo conduzcas. Los híbridos brillan en uso mixto, mientras que los diésel son imbatibles si tus rutas incluyen más carretera que semáforos. ¿Eres de los que superan los 20.000 km al año? Aquí el diésel toma la delantera, especialmente en trayectos largos donde su bajo consumo marca la diferencia. Eso sí, no subestimes a los híbridos, que también pueden ser un gran aliado si mezclas ciudad y carretera. 

Por otro lado, para los trayectos urbanos diarios menores de 100 km, el coche eléctrico es el rey indiscutible. Silencioso, sin emisiones locales y perfecto para entornos urbanos, eso sí, asegúrate de tener acceso a un cargador. Además, asegúrate de que lo vas a mantener el tiempo suficiente como para amortizar el coste inicial del coche, pues tendrás que hacer muchos kilómetros y ahorrarte muchas visitas al taller hasta ver compensada la diferencia de precio con respecto a su homólogo de combustión, algo especialmente destacado en los vehículos industriales.

Conclusión: ¿Buscas sostenibilidad? Los híbridos y eléctricos son ideales para un futuro más ecológico. ¿Recorres largas distancias? El diésel sigue siendo el campeón. ¿Quieres algo que te lleva y te traiga sin muchos quebraderos de cabeza y mayor refinamiento? Gasolina. Al final, lo mejor es probar, sentir y decidir: una prueba de conducción puede ser el empujón final para encontrar a tu compañero perfecto sobre ruedas.

¿Qué tipo de coche comprar? Esta es la pregunta que nos hacemos muchos de nosotros si estamos pensando en adquirir un coche. Ya que, con tantas opciones, son muchas las dudas que nos pueden surgir respecto al tipo de carburante que usará nuestro futuro coche. Y no es para menos, ya que se trata de una decisión sumamente importante, que notaremos directamente en nuestro día a día. Es por eso que hoy desde Clicars te traemos una Guía de carburantes.

Gasolina, diésel, eléctrico, híbrido, gas licuado, gas natural… Es abrumador tener tantas opciones, y si encima, sumamos las nuevas leyes y restricciones medioambientales la cosa se complica aún más.

Pero no te preocupes, esta guía te ayudará a entender qué son estos carburantes, cuáles son sus particularidades, cuánto de respetuosos son con el medio ambiente, cómo encajan dentro de las nuevas normativas de circulación y de qué manera puedes repostar estos diferentes combustibles. ¡Súbete, arrancamos!as la gran oportunidad que estabas esperando.

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